EN VIVO

Jorge Drexler y una oda a lo efímero

“Es la primera vez en mi vida que me pasa esto: llenar cuatro Gran Rex a un mes de tocar. Ustedes están locos”, agradeció el cantautor uruguayo Jorge Drexler que realizó ayer la primera de cuatro presentaciones al hilo en el teatro de la calle Corrientes. Este debut en suelo argentino forma parte de la gira de Salvavidas de hielosu último trabajo de estudio, que ya recorrió Uruguay y Chile y continuará por tierras españolas. 

Durante el show, la propuesta del uruguayo fue abstraerse, al menos por un rato, de esta semana “especial y dolorosa” que le toca atravesar a la mayoría de los argentinos por el caso de Santiago Maldonado. En el transcurso del show repitió varias veces sentidamente esta frase.  Y tal vez por un rato lo logró. Interpretó Salvavidas de hielo, el single que le dio nombre al disco, que habla de disfrutar aunque sea el momento porque no importa el tiempo si no la intensidad, como “una oda a lo efímero”.

Junto a los cuatro músicos que lo acompañaron durante gran parte de la noche, le realizaron una dedicatoria a Tom Petty, quien falleció este 2 de octubre. Mixturaron Free Fallin’, uno de sus temas más emblemáticos de fines de los ’80, con Antes del disco Llueve. Un inédito que hizo emocionar a gran parte de los espectadores. Los aliados fueron Martín Leiton (guitarras y coros), Javier Calequi (guitarras y coros), Carlos Campi Campon (percusión, guitarra y coros) y Borja Berrueta (percusión y coros). Luego, Drexler tuvo su momento a solas con la guitarra en el que se apoderó del escenario y obnubiló a los espectadores con tres temas. El último fue Inoportuna de 12 segundos de oscuridad.

“No quería decir nada por el dolor que esto produce. Pero me gustaría dedicarle una canción a Santiago Maldonado”, dijo sensibilizado Drexler que entre aplausos a medias empezó a tocar Polvo de estrellas, una canción que explica que “toda vida lo que un sol vale”. Y agregó: “Les pido que hagamos un esfuerzo de abstracción y pensemos por un minuto que se trata de la vida de un pibe y todas las vidas merecen respeto”.

Las luces a cargo de Carlos Farjado fueron un condimento especial en la escena, que lejos de ser un aditivo insulso, estuvieron trabajadas específicamente en cada canción con una ‘coreografía’ distinta. En el medio del escenario se podía ver la boca de una guitarra desde adentro en la que los espectadores estaban atrapados. Luego, un faro que iluminaba cada doce segundos desde Cabo Polonio y luces que jugaron con el protagonismo de los músicos en escena de manera precisa.

Para cerrar el espectáculo, tocó alguno de los temas más movidos de su nuevo trabajo de estudio: Telefonía y Silencio. Luego se sumaron las cumbias de Bailar en la cueva. Para los últimos tres temas le pidió a los 3600 espectadores que despeguen de sus asientos y se acerquen al escenario a bailar con él: La luna de Rasquí, Universos Paralelos y Quimera, se llevaron el agite.

En este primer encuentro abrieron el show Di Muro y los Tremendos y esta noche lo hará Ainda Duo. Candelaria Zamar, hará lo propio en las últimas dos presentaciones, los días 21 y 22.

 

Nota anteriorPróxima nota