ENTREVISTAS

La Ciudad Bajo La Niebla: “Hay una sobrevaloración de lugares por sobre el artista”

La Ciudad Bajo La Niebla | Foto: Pilar Camacho

Luego de tocar en Chile y antes de emprender su tercer gira por México, La Ciudad Bajo La Niebla presentará En el tiempo de los ciegos, su último álbum, en POMO el jueves 3 agosto. La banda liderada por los hermanos Martín y Marilyn Avati viene de cerrar el festival Ciudad Emergente 2016.  “Estamos en el mejor momento de La Ciudad”, relatan los Avati en una cita exclusiva con Stereo antes de su presentación donde hablaron de todo: su próximo concierto, la nueva formación de la banda, los nuevos proyectos y la relación con las drogas.

“Siento que siempre estoy creando música”, dice Marilyn mientras juega con su gato, Vilo, la mascota de un vecino de Martin. Desde los Beatles a Bioy Casares, desde los amigos a la familia, desde el amor al desamor, forman parte de la inspiración de La ciudad bajo la niebla. “Creo que la alquimia de las artes es convertir en música una sensación o algo visual”, explica Martín, voz principal de la banda, mientras ofrece té en su living.

Salir a matar, el segundo disco de la banda, fue producido en tres años. Sin embargo, su último proyecto lo pudieron concretar en menos de un año ¿Qué diferencias encontraron en estos dos procesos? 

Grabar un disco en nueve meses tiene la ventaja de que lo sentís fresco al momento de terminar de producirlo. Forma parte de lo que te está pasando en el momento. Creemos que esa espontaneidad tiene un plus. Por eso ya estamos trabajando en un nuevo CD de La ciudad. Tenemos un demo… No existe la posibilidad de que el año que viene no saquemos el nuevo disco. Entiendo que hemos encontrado una forma de trabajar que nos es amena y con la que nos sentimos muy cómodos. Este último disco nos abrió la puerta a nuevos lugares, nos llevó a México, generó un cambio en nosotros. El disco cumple con todas nuestras expectativas. Salir a matar lo sentimos viejo al momento de tenerlo listo.

La Ciudad Bajo La Niebla | Foto: Pilar Camacho
Marilyn y Martin Avati, entre risas, flores artificiales y luces de navidad | Foto: Pilar Camacho

Es la tercera vez que van a viajar a México en menos de dos años ¿Cómo se dio esta oportunidad y cercanía con ese público?

Tocar en México fue una situación que se fue dando muy de a poco. El primer acercamiento que tuvimos fue cuando sacamos el primer disco y el primer videoclip. Un día, no me acuerdo bien cuándo, una chica nos pasó una foto de un centro comercial de Guadalaraja que mostraba que MTV México estaba pasando nuestro video. Después la radio Reactor, la radio más grande del país, pasó Te amo, el primer disco de La ciudad. En ese momento no estaba en nuestra cabeza viajar para allí, pero fuimos y la primera vez estuvimos dos meses y medio. Llegamos sin nada, sin un plan, con una sola fecha programada y con ganas de poder tocar. México es un país que tiene un gran recibimiento para el arte, tanto como para ver como para participar, como espectador y como artista. Tiene un gran despliegue artístico interesantísimo.

Al mismo tiempo abandonaron, durante este ultimo año, el circuito que representan Roxy, MOD, Niceto ¿Por qué?

Sentimos que agotamos ese espacio y queremos generar el propio. Ese circuito de Buenos Aires está buenísimo pero creemos que hay una sobrevaloración de lugares por sobre el artista. Y eso en algún momento bajó el artista y lo comprendió el espectador. Pareciera que todos se mueren por tocar en tal lado porque la gente flashea que eso es meritorio, que valida al artista. Los únicos que se alimentan de esto son los dueños de los lugares y no los músicos. No le queremos dar de comer a eso. Te termina aplastando una imagen creada por sobre el arte. Rápido y furioso está en el Village Cines y eso no lo convierte en una buena película.

Hicieron un tema para una serie. ¿Cómo fue trabajar sobre un proyecto que ya estaba terminado?

Fue un desafío porque sabíamos que era un tema corto que tenía que durar entre 30 y 40 segundos. Al final lo hicimos de 43 segundos. Fue una gran experiencia, se dio naturalmente porque conocemos a los actores y tuvimos acceso a los capítulos de la serie que se llama Culeados. Es de unos cordobeses que se vienen a vivir a Buenos Aires. Filmaron dos temporadas y próximamente será publicada como una producción independiente. Cuando nos ofrecieron el proyecto pensamos que tenía que tener algo de cuarteto, algo de Buenos Aires y algo de La ciudad bajo la niebla.  “De Córdoba a la Gran ciudad, si Dios atiende en Buenos Aires quiero saber qué plan tiene conmigo”, dice una parte del tema.

Tienen por delante un concierto, una gira y nuevo disco. ¿Hay tiempo para los proyectos personales?

Marilyn: Sí, absolutamente. Estoy viviendo el mejor momento de La ciudad. Hay mucha libertad. El proceso de producción del último disco fue muy fluido y eso me permitió tener mucho más tiempo libre. Ahora estoy grabando un proyecto solista que se llama La amante, producido por Agustín Dellacroce y suponemos que este año va a estar listo. El primer corte de ese proyecto ya está y se llama El hilo rojo y fue producido por Martín, mi hermano. Al mismo tiempo, estoy actuando. El año pasado estuve haciendo una performance en un show de La Trastienda llamado Algo mejor. Y ahora estuve actuando para una serie que va a salir en septiembre que se llama Emilia envidia, donde hice una escenas. Va a salir por el canal de la UNTREF.

Martín: Pienso lo mismo. Siento un equilibrio fantástico entre la vida personal y lo artístico. Yo tengo otra banda más que se llama GO! Tama, ahí soy guitarrista y también empecé a transitar el mundo de los sintetizadores. Asimismo, además de producir, estoy llevando adelante el Proyecto Mantra, es un dúo en el que tocamos música de la India. Esta libertad nos permite sumergirnos de lleno en estos nuevos proyectos. También voy a sacar un disco solista el año que viene porque me declararon de interés cultural un proyecto que presenté, una fusión de la música Occidental y Oriental. En ese disco voy a buscar unir esas dos visiones artísticas. Va a estar bueno.

Un tema de su último álbum habla de “fumarse mil porros”. ¿Qué relación encuentran entre el cannabis y su trabajo?

Hasta hace unos años no habíamos probado el porro, pero ahora el cannabis forma parte de nosotros. En momentos de alto stress cuando estás grabando o con mil cosas preferimos fumarnos un porro a tomar un Rivotril. Te fumas un porro y te sensibilizas. Al mismo tiempo no es que tapa otras cosas. Si estás triste, vas a seguir estando triste, no es la solución a ningún problema. Pero tal vez colabora a canalizar esa tristeza, es un buen flash. En este último disco incluimos la psicodelia y el cannabis como un recurso imaginario y literario.

 

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