ENTREVISTAS

Simón Poxyran: transgredir desde Mendoza a toda Argentina

Simón Poxyrram | Foto: gentileza de Pedro Fernández

¿Alguien tiene un Camel para mí?”, pregunta Simón Poxyran al público desde el escenario de Niceto Club. El joven no encuentra respuesta y sigue tocando. Simón nació hace 19 años en Mendoza, pero hace dos meses que por cuestiones artísticas se encuentra viviendo en Buenos Aires. El trovador cuyano reconoce que desde que llegó a la capital porteña ganó mucho dinero que le permitió independizarse económicamente, pero que piensa volver a Mendoza porque extraña a su familia y a sus perros.

Luego de presentarse ante 1000 personas, Simón ingresa al camarín y es felicitado y abrazado por todos: su novia, su hermano, su amigo el actor Esteban Lamothe, e incluso músicos de otras bandas que esperan salir a escena. “No imaginaba que iba a haber tanta conexión con la gente”, reconoce el adolescente de pelo oxigenado y conjunto deportivo Adidas, luego de tocar algunas canciones de su disco solista Saieg. El álbum lleva el nombre de su apellido paterno y varias canciones hablan de su padre. “Dicen que hablo como vos, pero no lo entiendo”, canta el mendocino en la canción Dopplerganger. Simón perdió a su padre en 2005, y recién en 2015 supo que se había suicidado.

En los últimos meses dos acontecimientos marcaron la carrera artística de Simón; uno de ellos fue el lanzamiento de Chupalapija, su primer trabajo discográfico con Perras on the Beach, que fue muy bien recibido en la gente y la prensa; el segundo fue escandaloso y ocurrió en enero de este año durante una presentación en un festival en San Martín de los Andes.

¿Cuál fue el hecho concreto que alertó al subsecretario de Cultura de San Martín de los Andes durante tu presentación en el festival El Primer Color?

Después de terminar el show vino a decirme que yo era un desubicado y que me iban a cancelar todas las fechas siguientes. Pese a que le expliqué que siempre hacía lo mismo, no lo entendió. Me acusó de escandalizar a un grupo de personas por aludir al consumo de drogas. También le dediqué Municipálida a la Municipalidad de San Martín de los Andes, sin saber que ellos organizaban el evento. Supongo que eso fue la gota que rebalsó el vaso.

A partir de bandas como Mi Amigo Invencible o Lavanda Fulton, hubo una movida musical muy importante en Mendoza, surgieron artistas como Karina Vismara, Las Cosas que Pasan, Las Luces Primeras, Luca Bocci y la liderada por tu hermano Juan (Saieg), Usted Señálemelo. A pesar de esto, hay muy pocos lugares para tocar.

Mendoza es una mierda, pero una buena mierda para pisarla descalzo y que se te meta entre los dedos. El público y las personas que manejan Mendoza son todas una mierda, no apoyan ningún proyecto musical nuevo y sólo bancan las cosas que benefician económicamente a ellos. A pesar de eso, hay una movida de jóvenes que estamos haciendo cosas que están sobrepasando lo que hacen ellos. En realidad hay lugares para tocar pero el arreglo es un asco, a la recaudación se la queda toda el encargado del lugar. A la misma vez, eso está bueno porque se organizan movidas en casas donde se vende birra y se compra entrada. A pesar de esto, creo que este es el mejor momento de la música mendocina, estamos en un volcán que todavía no explotó.

¿Han sufrido algún episodio con la policía al tocar en lugares que no están habilitados?

La policía de Mendoza es la más corrupta y violenta. En un recital de Perras on the Beach cayeron y nos echaron gas pimienta, a mí me entró gas en la cara. Espero que de a poco la gente vaya entendiendo que estamos haciendo música y estamos transmitiendo amor, no queremos joder a nadie.

Después de ver a los australianos Tame Impala en el Lollapalooza 2016 decidiste dedicarte  a la música y en Chupalapija hablan bastante de Australia. ¿Qué representa para vos la banda liderada por Kevin Parker?

Kevin Parker (Tame Impala) junto con Mac Demarco son unos genios. En otra época la gente flasheaba con John Lennon, a nosotros nos tocó flashear con ellos.  En 30 años la gente va a escuchar Mac DeMarco y va a ser como escuchar a Phil Collins. Me imagino una vieja cantando Mac DeMarco mientras limpia una cacerola.

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