ENTREVISTAS

Miss Bolivia: “La vuelta al arte es una herramienta de empoderamiento”

Irrumpió en el mainstream con Jalame la Tanga, sin embargo el éxito popular y reconocimiento como artista llegó cuando con Leo García lanzaron la canción Tomate el Palo. Desde ahí Miss Bolivia logró imponer una base sólida en la cual pararse y crear conciencia social a través del baile y la fusión de géneros.

En febrero de este año lanzó su tercer disco, Pantera, donde logró exponer la libertad que tiene al momento de hacer música desde temas super bolicheros hasta otros llenos de críticas sociales, pasando por un cover de Mercedes Sosa y las clásicas canciones de amor. El 10 y 11 de junio el álbum tendrá su debida fiesta en Niceto pero antes Miss Bolivia habla sobre todo lo que carga este disco con Stereo.

El disco anterior se tituló Miau y este Pantera ¿Sentís que se liberó la bestia?

Siento que el gatito de Miau se hizo más salvaje, más grande, y creció. También más negro, como soy yo, y más elegante a la vez. Siento que salvaje y elegante pueden ir juntos, y Pantera es eso. Más afilada y filosa

¿Cómo logras esa convivencia?

Es un trabajo artesanal donde vas buscando el balance todo el tiempo entre la fuerza, la potencia, el ovario, y la garra con el respeto y la elocuencia. Soy irreverente igual por más que sea elegante pero estoy aprendiendo algunos códigos que me fueron dando cintura para poder balancear esas dos cosas.

¿Cómo impactó a nivel sonido este concepto?

Con ese salvajismo en este disco me sentí más osada y atrevida para salir de mi zona de confort. Si bien la cumbia y el hip hop son todavía la médula, me atreví a ir más allá porque sentí una suerte de impunidad mayor conmigo misma a la hora de fusionar géneros como el punk, el rock, el pop y usar texturas folclóricas argentinas y latinoamericanas para, con la elegancia, hacer una fusión que vaya más allá del copypaste. Busqué generar una nueva producción que tenga esa fusión con dialogo con cada canción, donde capaz ya no importe si es cumbia o qué, simplemente es Miss Bolivia.

¿Cómo conviven en un disco una canción para discotecas como Wachas y otra con una crítica social fuerte como Paren de Matarnos?

Creo que venimos con un guion o una mitología que muchas veces polariza el “o se baila o se reflexiona”. Siento que es un poco estéril esa disociación, que no suma y que es muy posible que se puedan hacer las dos. Si mirás otros proyectos como Calle 13, donde no paran de perrear hasta abajo y el cerebro se lo dejó puesto. Yo considero que es mucho más efectiva una toma de conciencia si está acompañada rítmicamente de elementos que te reconecten con lo ancestral, lo natural y tu vos mismo que el sistema se encarga de separar. El baile vuelve a juntar todo eso.

En El Paso, segundo single del disco, una de las frases es “Dios no permita que lo baile el presidente” ¿Sentís que tu música no llegaría a esa esfera social?

El Paso intenta dar cuenta de un relato de actualidad, intenté traer a colación a los actores sociales que en este momento tienen más fuerza, los trabajadores, los docentes, los putos, las tortas, y todo el resto. Que el Presidente no lo baile es porque ya lo he visto haciéndolo y… ¡No, por favor! ¡Es mufa! Me pareció divertido ponerlo ahí para demostrar que no estoy de acuerdo con cierta gestión. Esto no significa que yo no quiero que mi música llegue a cierta clase, yo quiero que cualquiera pueda bailarla, no importa de dónde sos o vivís, la clase, edad o preferencias sexuales. La vuelta al arte, en este caso la danza, es una herramienta de empoderamiento.

¿Cómo ves el panorama sociopolítico del país?

Estamos en un momento de mucha intensidad. También es un momento crítico porque la gente está muy golpeada y eso no hace bien. A veces está el pueblo contra sí mismo y eso es tremendo porque le quita fuerza a lo popular y un pueblo dividido es más fácil de dominar y oprimir. Creo muchísimo en la cultura como una herramienta para volver a sentirse una comunidad y poder tener mayor empatía y respeto entre nosotros mismos. Digo esto observando como ciudadana y siento que necesitamos compromiso en el diseño de políticas públicas que vayan contra las cosas que azotan nuestra comunidad, como por ejemplo la violencia de género. Si apuntan a poner un vagón único para mujeres en el subte, me parece que hay algo que no entendimos. Sé que no es fácil gobernar un país, pero me parece que hay desfasaje entre el audio y el video que espero que se componga.

Sos una férrea defensora del movimiento Ni Una Menos ¿Cómo ves su evolución?

La violencia de género y la dinámica femicida es algo histórico. Ahora está más visibilizado y se puso el tema en agenda, lo cual está buenísimo. Por otra parte no sé si la situación no empeoró o se hizo más agudo el síntoma o problema social. A su vez tenés un fortalecimiento enorme del bloque resistente, de la lucha. Siento que, como en todo colectivo, hay fisuras y cortes dentro del movimiento pero no se pierde el eje de la lucha principal y eso me da orgullo. Hay que llevarlo al seno del ámbito privado también. Violencia de género no es solo femicidio, tenemos incorporados micromachismos naturalizados que reproducimos todo el tiempo, me incluyo también. Ahí es donde tenemos que empezar a destejer, bajar el umbral de tolerancia y el abordaje tiene que ser desde el arte, las políticas públicas y la familia con la educación. Tiene que haber un endurecimiento de lo legal y judicial. A Micaela García la mató un tipo que estaba preso y lo soltaron.

Micaela Garcia fue asesinada en marzo de este año
Micaela Garcia fue asesinada en marzo de este año

Y tenía una denuncia por otra violación…

Justamente. Si vamos a hacer un estado que promueve la reincidencia, estás abandonando al pueblo. Ese tipo de cosas se combaten desde el repudio. Yo aporto mi pequeño gramo de arena desde donde puedo. Creo que todos los actores sociales tienen la obligación y responsabilidad de poder aportar desde su lugar.

Cuando hablas se te nota que estás muy compenetrada con el tema y que te afecta la situación ¿Cuánto tiempo le dedicas a una canción como Paren de Matarnos? ¿Cuánto tiempo pensás en algo tan triste que sirve como inspiración?

Hay canciones que hago de forma premeditada y otras las hago por urgencia, porque insisten en salir y no tengo un tempo, es muy caprichosa mi inspiración. Por otra parte una canción así me salió cuando fue el caso de las chicas asesinadas en Montañita (Ecuador). Había seguido mucho esa situación, estaba colaborando con la búsqueda en las redes y cuando hallaron el cuerpo sin vida me pegó tremendo en el cuerpo. Estuve tres días en cama con una lumbalgia que no podía parar de llorar, entonces dije “Si esto no lo saco de mi cuerpo y lo pongo en papel, me voy a morir”. Así fue como en cuatro horas salió el tema.

Para el disco anterior te entrevisté y me dijiste que el amor era la clave ¿Cúal es la clave de Pantera?

Sigue siendo el amor. No hay otra. Refuerzo la idea del amor, la música, el respeto por el otro.

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