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El éxito del año: “La La Land”

El jueves estrenó en argentina La La Land. La nueva película del director Damien Chazelle está arrasando con las ceremonias de premios en el mundo. Luego de ganar siete Golden Globes y conseguir 14 nominaciones para los Oscar este film marca el regreso de uno de los mejores directores jóvenes de Hollywood.

Damien Chazelle es un director que sorprendió al mundo en 2014 cuando estrenó Whiplash. Esta película basada en un corto que el mismo director había estrenado unos años antes en el circuito de festivales fue el segundo film del director, el anterior había sido Guy and a Madeline In A Bench Park, su tesis de graduación.

Whiplash fue un éxito y si bien no arrasó con las victorias en la temporada de premios, su abultado número de nominaciones le permitieron al director hacerse un nombre e iniciar su tercer película La La Land, film que está arrasando con las taquillas y críticos del mundo.

La película está protagonizada por Emma Stone en el papel de Mia Dolan, una mujer que está intentando ser actriz en Los Angeles y mientras vuelve de una fiesta conoce a Sebastian Wilder, protagonizado por Ryan Gosling. Desde ahí la película se desenvolverá en la relación de ellos dos con sus sueños y el romance, todo marcado por diversos números musicales que ocurren entre medio de la película.

La película esta estructurada en estaciones y dura de invierno a otoño y cada mes viene con nuevos colores y nuevos momentos en una relación que va creciendo a cada segundo. Además la química entre Stone y Gosling se siente en el aire y cada momento que comparten en escena el tiempo se para.

Un personaje más de la película es la música. No solo por los momentos de canto y baile que tiene sino por el jazz, elemento recurrente en los dos films anteriores de Chazelle. Es la música la que permite a la trama desenvolverse y es la pasión por el jazz que mueve a Sebastian. Además es lo que permite que ambos protagonistas se conozcan y es un punto clave en los altos y los bajos de la relación.

 

 

Los números musicales no son muchos, pero al mismo tiempo permiten marcar un tono en la película de positivismo que se mantiene a lo largo del film. Además, la iluminación y los colores se complementan para resaltar que esta es una película alegre pero que al mismo tiempo no teme volverse real.

Esta es la vuelta de Damien Chazelle a los escenarios y si con Whiplash demostró que tenía un futuro brillante con La La Land demostró que está acá para quedarse. Una promesa del cine que pasó a las grandes ligas.

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