ENTREVISTAS

Sig Ragga: “Es muy contradictorio el mundo del arte y el mundo del mercado”

Sig Ragga es una banda argentina de reggae fusión formada en 1997 en la ciudad de Santa Fe. Sus miembros son Gustavo “Tavo” Cortés —voz y teclados—, Ricardo Pepo Cortés —batería—, Juanjo Casals —bajo— y
Nicolás Gonzalez —guitarra—. Durante sus casi 20 años de carrera, el grupo se caracteriza por utilizar el reggae como base en sus canciones, que toman forma de música progresiva a la vez que se funde con elementos de jazz. Sus presentaciones en vivo destacan por tener una gran producción estética.

Nicolás González habla en Stereo sobre el nuevo disco, cómo es salir de gira y cómo conciliar los tiempos del con la familia. La banda se presentará este lunes 10 en Vorterix.

¿Cómo fue el proceso de grabación del último disco? Particularmente con lo que conlleva haberlo grabado en Santa Fe.

Fue un sueño que tenemos desde hace mucho tiempo, el de grabar un disco en “nuestro” lugar. Es algo bastante difícil, hay que conseguir muchas cosas y por suerte nos ayudaron mucho. Pero más que nada la idea de hacerlo en nuestro lugar era por el tiempo que te da. De hacer las cosas tranquilo, a gusto, sin que te corra el reloj. El tiempo de poder revisar y tomar distancia de las canciones. Fue un proceso muy libre, este disco tuvo tres años de composición, había muchísimo material para trabajar. Terminaron siendo ocho canciones y fue un proceso muy enriquecedor.

¿Y el anterior que fue grabado en Estados Unidos?

Ese fue otro sueño. Gracias a Edu Vergallo, nuestro operador de sonido, que había trabajado en el estudio Sonic Ranch de Texas. Él nos decía que teníamos que ir para allá y lo veíamos como algo imposible. Al final se dio la posibilidad y fue un sueño. Fue tener a disposición todo el arsenal de herramientas técnicas para hacer un disco de la mejor forma posible. Se compuso en tres meses y se grabó en quince días, fue muy relámpago, con mucha presión. Y ahora, con La Promesa de Thamar, teníamos la necesidad de hacerlo de otra forma, en un lugar familiar y de poder tener tiempo y hacerlo relajado.

¿Qué significa para ustedes una tercera nominación a los Grammy Latinos?

Es una alegría enorme, una sorpresa. Nos pone muy contentos ya que somos una banda del interior e independiente. Para nosotros es una ventana de difusión muy grande que nos ayuda mucho. También es un reconocimiento que nos hace bien, hace ya 20 años que estamos juntos trabajando y tiene su carga esa nominación.

¿Cómo nace la idea de un arte conceptual total, en donde la puesta en escena mezcla un poco de las artes plásticas y dramáticas y cómo sienten la respuesta del público?

Combinar diferentes lenguajes se dio naturalmente por como fue la infancia. Todos los integrantes vienen de casas de músicos y artistas plásticos. Es inevitable, es lo que somos. Tampoco lo vemos como lenguajes tan separados a la hora de crear (música), sino que lo vemos parte de la identidad del grupo. Es parte integral de la idea que tenemos, de cómo presentarnos en vivo, de cómo comunicar a través de lo visual, lo musical, lo lírico. Y vemos que eso también es muy importante en la gente y dispara muchas lecturas diferentes, lo hace muy interesante. Por suerte hay mucho respeto a la hora de tocar en vivo, eso es muy importante en lo que hacemos, nos gusta que sea un público activo, que participe muchas veces desde el silencio, y eso se está dando y nos pone muy contentos.

Además de que el silencio es muy importante para entender el concepto de la obra.

Claro, el silencio es una parte fundamental no solo para un recital sino también para la música misma. El silencio como elemento a veces mucho más elocuente que las notas. Necesitamos de esa complicidad de la persona que está escuchando y eso se da en todos los shows y estamos muy agradecidos.

¿Qué expectativas tienen en la gira que acaban de embarcarse?

Empezamos a tocar en Santa Fe,  llegamos de Córdoba, ahora nos toca Vorterix y después nos vamos para Colombia. Ese es otro sueño cumplido, poder llevar la banda afuera del país y saber que allá también se escucha el grupo. Las expectativas son muy grandes, estamos muy entusiasmados y muy sorprendidos de que afuera del país también se escuche el grupo. Tuvimos la oportunidad de viajar a Chile, Costa Rica, Colombia, y la sorpresa fue enorme al ver que la gente conociera las canciones, las melodías, las letras. Uno por ahí no es consciente de hasta adónde llega la música y te llevás sorpresas muy gratas. Ojalá siga así y ojalá podamos conocer otros lugares también.

Aparte que tener la posibilidad de viajar te nutre y te llena de experiencias.

Totalmente, aparte muchos de nosotros la primera vez que nos subimos a un avión fue gracias al grupo viste. Tienen una carga emotiva muy grande los viajes. Aparte somos amigos de toda la vida, así que más allá de lo musical compartir eso es muy importante también. Hace muy bien al grupo y lo vivimos con mucha alegría.

¿Cuánta influencia tiene la literatura en sus composiciones y en qué se valen a la hora de componer?

Las letras las compone el cantante en su totalidad y la música se hace grupalmente. Tanto las letras como  la puesta en escena son nutridas por lo literario y lo cinematográfico,  se retroalimentan. Son lenguajes que “conversan”. En las canciones hacemos un paralelo con la literatura en el sentido que tiene un relato, una estructura, tensiones, relajaciones, como lo tienen las películas. Todo eso se da naturalmente, tienen mucha importancia las diferentes ramas del arte que nos conmueven y nos emocionan.

¿Y respecto al último disco que fue tildado de muy Spinetteano?

A nosotros Spinetta nos gusta muchísimo, no solo por su música sino también por su coherencia a lo largo de su carrera. La paradoja es que nos dicen eso constantemente y no es una referencia directa tan presente en el grupo a la hora de componer. Es muy raro lo que pasa, si lo hemos escuchado y lo admiramos muchísimo pero no es una referencia directa. Lo que si pasa es que seguramente compartimos, según lo que yo conozco de las entrevistas a Spinetta, muchos gustos musicales. Están los Beatles, está Bill Evans, la literatura, el surrealismo, la pintura. Evidentemente, salvando las distancias, hay muchos puntos en común. También está la cosa del formato canción, respetar un poco eso, las formas.

Un formato canción que está un poco olvidado también.

Puede ser, fue bastardeado muchísimo. Pero gente como Spinetta han inspirado a extender un poco más los límites de la canción y abrir la paleta de colores un poco más.

¿Cómo logran conciliar el mundo del arte con el mundo del mercado sin perder calidad en las composiciones pero haciendo un producto que venda y rinda en términos del mercado?

Creo que nos pasa lo que les pasa a la mayoría de los artistas que yo conozco. Es muy contradictorio el mundo del arte y el mundo del mercado. Son mundos difíciles de conciliar muchas veces. El criterio del mercado tiene sus tiempos, sus exigencias y no coinciden con las de los artistas. Es un aprendizaje constante, es tratar de sobrevivir en ese mundo sin negociar una nota, por decirte de alguna manera, esa es la pelea de muchos artistas. Cómo hacer circular su obra sin aceptar y cuestionando los criterios del mercado que son nocivos para la música. Por suerte nosotros después de muchos años podemos tocar. Podemos mal que mal empezar a vivir de esto, por más que tenemos otros trabajos, pero más allá de eso hay mucha gente que nos acompaña, entonces eso hace que te sientas mas acompañado.

¿Y cómo es conciliar los tiempos del resto de los trabajos y la familia con los tiempos de la banda?

Es difícil, muchos tenemos familia, hijos, trabajos, responsabilidades. Pero la verdad que me da mucho pudor quejarme de eso sabiendo que hay gente viviendo en situaciones tremendas. Por supuesto que uno se queja y hace mucho sacrificio, pero sería realmente un desagradecido si me quejara. Es muchísima la gente que está peleando para llegar a fin de mes y tener un plato de comida. Ese lugar de quejarme de lo que hago me da un tremendo pudor, pero también es un sacrificio enorme. Es un trabajo de 24 horas, pero para nosotros es una pasión. Lo vamos a seguir haciendo de todas formas pase lo que pase, tocando para mucha o poca gente, uno no lo puede evitar. Así que en ese sentido, después de muchos años de trabajo, estamos muy contentos.

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