ENTREVISTAS

Daffunchio: “La esencia del arte es una búsqueda constante”

Germán Daffunchió fue uno de los primeros músicos que acompañó a Luca Prodan cuando acababa de llegar a Argentina para despegar de la heroína, previo a reinventar el rock argentino. Estuvo al lado suyo en las sierras cuando Sumo aun no existía y tuvo mucho que ver en toda la historia de la banda. Una vez fallecido Luca, Daffunchio armó Las Pelotas junto a  Alejandro Sokol (otro ex Sumo). Desde 2008 Germán quedó como único líder de una banda a la que cada vez se la nota más afianzada en lo que respecta a lo grupal y a toda su producción musical.

“Brindando por nada” es su nuevo disco y contiene los temas que ya suenan en las radios “Víctimas del cielo” y “El amor hace falta”. Este último trabajo fue una apuesta musical que sigue en la misma línea estética y discursiva de los anteriores dos álbumes, “Cerca de las nubes” (2012) y “Despierta” (2009). Este viernes 5 y sábado 6 tocan en Museum Live en San Telmo.

Germán Daffunchio habló con Stereo y nos contó un poco sobre la gira por diferentes provincias para presentación del disco y un poco sobre el mundo interior de la producción del mismo y del ambiente de la banda.

 

¿Cómo surgió lo de girar por ciudades chicas previo a los shows de Buenos Aires?

Fue parte de un plan. Queríamos hacerlo porque hay muchas cosas para ajustar en vivo. Sobre todo un disco nuevo hay que empezar a tocarlo y así vas ajustando cosas. Antes del Luna Park decidimos hacer una gira por varios lugares para ajustar lo que después ajustamos. Además es parte de nuestra política salir a tocar por todos lados. Eso es parte nuestro porque Argentina es un país que no es solo Buenos Aires.

Por ejemplo, pasamos por Cipolettti, donde tenemos un público bárbaro. Pasa que nosotros hace muchos años que tocamos. Nuestra teoría con la cual nos movimos siempre es que la persona la que realmente le gusta la banda va a volver. Y de tantos años de ir tocando se va sumando gente y es buenísimo. Es complejo porque en un país donde la economía siempre está oscilando y la miseria siempre está tocando las puertas. Nosotros porque ya estamos acostumbrados a lucharla y no nos hacemos demasiado problema pero es difícil. Las distancias son una locura, ir a Neuquén es un día y medio de viaje.

En Página12 dijeron  que les gusta siempre conocer una ciudad nueva.

Indudablemente. ¿Vos sabés que hay una cosa que es medio didáctica? No sé exactamente cuál es la palabra, no es que vas a dar clases sino que a todos los lugares nuevos que vas estás abriendo puertas, golpeando puertas. Por eso nos gusta ir a tocar a lugares nuevos. Nosotros no hacemos música para un tipo de persona en especial. Tocamos para hombres, mujeres, jóvenes, viejos.

¿Cómo se llevan con La Plaza de la Música y Vorterix Córdoba?

Está bueno. Era un reducto de cuarteteros y podíamos tocar cuando ellos no tocaban. Córdoba es una de las buenas plazas que hay en la Argentina.  Hay muchas provincias donde tenemos nuestro buen público, Córdoba es una de ellas. Cada provincia es un país distinto. La gente no tiene ni idea en este país, se piensa que todo es como Buenos Aires. De hecho alguien que vive en San Luis ve las noticias de Buenos Aires, el embotellamiento de la General Paz. Es muy loco. Pero muy contento de tocar en Córdoba.

Al comienzo de la gira tocaron cerca, en Villa Mercedes…

Fue la primera vez que fuimos a tocar a Villa Mercedes y a San Luis solos. Antes habíamos tocado en el potrero de Funes en un festival pero solos nunca. Imaginate después de más de veinte años fue la primera vez. Hay provincias que son muy difíciles de llegar porque el mismo poder tiene miedo de vos porque quieren que la gente se mantenga dormida. De hecho todo lo que ves es para dormir a la gente.

Musicalmente fue una apuesta este disco. Se lo escucha potente, con más sonidos. Quisimos hacer algo más potente que el disco anterior porque la sensación era que nos decían que nos habíamos vuelto más tranquilos. Son concepciones del momento en que hacés un disco. Eso fue completamente a propósito como también lo fue hacerlo volador. Siempre nos gustó el formato volador que cuando lo escucha viaja. Te acompaña en distintos momentos. Por eso es todo una búsqueda, no hay otro secreto más que trabajo. Y también a esta altura de nuestra vida somos un grupo entre comillas consagrado, tenemos nuestro público y podemos darnos el lujo. Siempre hicimos esto, no es que de golpe nos fuimos a bailar con Tinelli para tener más público.

Comían pizza en un videoclip sentados en la calle en los 90 (referencia al videclip de “Hola qué tal”)…

Está bueno querer probarse. Es un desafío porque no es comercial eso.

¿Puede ser que en los últimos años se hayan permitido búsquedas que antes no hacían? 

Nos permitimos búsquedas existenciales que antes no. Me parece que en el primer disco también nos permitimos búsquedas. Búsqueda es decir las cosas que uno siente. Puede ser que en los primeros discos las búsquedas eran más sociales, como que al principio mirábamos más para afuera y con el tiempo empezamos a mirar más para adentro. Creo que la búsqueda la tuvimos siempre. Tiene que ver quizás con la experiencia que uno va teniendo a lo largo de la vida. Te das cuenta que en realidad la búsqueda es para dentro de uno, mucho más que para afuera.

Igual hablando del primer disco, ustedes dijeron “Movete, que ya estás en el Cielo”. La verdad que eso es una búsqueda existencial alineada al discurso de hoy en día, como coherente con llamar a un disco “Brindando por nada” 25 años después. ¿O no?

Por eso te digo que desde el principio hay una búsqueda. Hay una gran diferencia entre los primeros discos y los últimos que es que los primeros fueron realizados en condiciones extremas, con la menor cantidad de plata posible. Fueron condiciones muy distintas.

¿Cuánta importancia tiene para el resultado del disco haberlo realizado en las sierras?

Digamos que a partir del primer disco decidimos que íbamos a tratar de grabar nosotros mismos con nuestro propio estudio. El primero lo hicimos con un amigo en Buenos Aires pero la composición del segundo disco es de acá de las sierras, que hicimos la mayor parte de los temas con Thomas en la Caballeriza de Timmy que teníamos un grabador y grababamos esas cosas. Después todos los otros discos son de las sierras. Amor seco, Todo por un Polvo, Basta. Eso fue una decisión práctica de buscar un lugar donde pudiéramos trabajar lo más tranquilos posible. Todos nuestros discos tienen eso, con los años hemos aprendido cada vez más, la búsqueda se va profundizando, se va haciendo más complejo. Es como una evolución natural de las cosas. El hecho de vivir acá en las sierras a mi me lleva a estar más acorde a como me gusta vivir y sentir las cosas que me gustan y no lo tengo en la ciudad. La poesía te puede salir en cualquier lugar, no sé si necesariamente sean las sierras la cuestión básica para determinar la profundidad. La profundidad es lo que vos buscas de la vida, a mi vivir en las sierras me hace bien. También es cierto que estar alejado de las grandes ciudades tenes otro tipo de punto de vista, que enriquezca la poesía pero la verdad que no sé (ríe)

Se ve en el camino de Las Pelotas que antes manejaban un discurso más urbano y ahora más natural. ¿Puede ser?

Las cosas van evolucionando. Las Pelotas desde el primer disco trató de tener su propia personalidad y eso fue lo que mantuvimos siempre. Pero tener tu propia personalidad no significa que tenés que ser de una manera determinada todo el tiempo  porque ahí no vas a poder cambiar. Lo natural es que la búsqueda vaya evolucionando y yendo a nuevos lugares. La esencia del arte es una búsqueda constante. Si te quedas en la cosa exitosa te quedas plantado en un lugar eso es como la muerte de alguna manera.

¿Cómo funciona la dinámica de trabajar en familia? 

De alguna manera, en este gran espíritu donde trabaja mucha gente. Se siente muy bien, es muy copado porque ellos a la vez están aprendiendo muchísimo. Pasan a ser una parte muy importante dentro del equipo. Porque no hay nada mejor que tu sangre para armar equipos.

¿Cómo ves la carrera musical de tus hijos?

Ellos trabajando con nosotros están haciendo un posgrado que difícilmente tengan otros músicos. Tienen otra vida, ven la profesión. Han hecho varios discos que me gustan mucho pero todavía no sé qué es lo que harán aunque sé que están todo el tiempo armando proyectos. Aunque la vida dirá hasta dónde llegarán, no depende de mi.

 

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